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DAKAR 2012
"Jorgito" Boero presentó su moto
Fué el último viernes en el Centro de Distribución y Logística de la fima automotriz Baires Wagen, en el cruce de las rutas 65 y 226, que aprovechó la oportunidad para dejar inaugurada sus nuevas instalaciones.
Muy emocinado en varios tramos de su alocución, el piloto expresó sus sensaciones, después de haber transcurrido un año de su primera experiencia en la carrera internacional y en vísperas de una carrera que ha sido anunciada, como la más exigente en la historia del Dakar.
En el transcurso de una noche en la que hablaron Ramiro Mosquera (Gerente de Baires Wagen), Hernán Pereyra (por Andariega) y Mauricio Vigne (por Patagonik) a título de patrocinantes de Jorgito, e incluso se bendijeron las instalaciones y la moto, el representante de Bolívar remarcó que "este año pasó volando. Tuve la posibilidad de vivir un sueño, una utopía, hacerlo realidad. Y ahora estoy a punto de cumplirlo otra vez"
"Soy muy afortunado de estar acá; discúlpenme si me emociono, lo que pasa es que me costó mucho llegar a esto. Pensé que este año las cosas se me harían más fáciles pero la verdad que fue más duro. Hay muchas cosas que tengo la cabeza y se me cruzan en este momento, cada vez que paso por la rotonda y veo la imagen de mi viejo, no puedo evitar emocionarme".
El próximo año "se van a cumplir 30 años de su título en el Turismo Carretera
Este momento es muy especial para mí. A mi viejo lo siento muy cerca de mí. He vivido de cerca las mismas cosas que él y sus adversarios vivieron en aquellos tiempos, cuando competían en los grandes premios. Se trata de cosas que hoy no son moneda corriente, como por ejemplo la caballerosidad. Ahora, después de haber corrido un Dakar, entiendo muchas de las charlas que tuve con él. Ahora entiendo porqué él tenía esa relación tan especial con los otros corredores, entiendo porqué era una raza distinta de gente"
"Ellos ponían en riesgo su vida y no se preocupaban por los problemas que existen en el automovilismo actual, en el que se pelean para ver quién le saca el sponsor a quién o quién sale más o menos veces en televisión. Estuve presente en charlas de mi viejo con Roberto (Mouras), Traverso y un montón de gente, y los notaba como si estuviesen en un mundo diferente. Yo no les llego ni a los talones a ellos porque son muy especiales, pero pude vivir experiencias parecidas a las suyas: en el Dakar pasado íbamos por la Cuesta del Obispo, en Tucumán, junto con Eduardo Copello hijo. Con él me conocí recién antes de largar esa carrera y la verdad no hablamos casi nada, pero ahora sentimos que nos unen muchas cosas. Y me pasa lo mismo con mucha gente", remarcó colmado de emoción el único bolivarense hasta el momento en correr un Dakar.
En tren de agradecimientos, Jorge remarcó estar "muy agradecido a las tres empresas que me apoyan. Todos son testigos de que no toqué ninguna puerta ni le pedí nada a nadie porque no me gusta poner a la gente en compromiso. A Mauricio (Vigne) lo conozco desde los tres o cuatro años; a Ramiro, desde el ´98, cuando vino a Bolívar, y a Hernán lo conocí por intermedio de Ramiro. Son tres familias las que me apoyan en esto y espero que se sientan lo mejor representados posible"
El recuerdo de su padre
«Cuando corro, la moto pesa el doble porque lo siento a mi viejo corriendo conmigo», aseguró Jorgito. En 2012 se cumplirán 30 años del logro del «Gaucho» en el TC y su hijo lo homenajeará portando su imagen en el guardabarro delantero de la Beta 450 cc.
Piloto solidario
Hace un tiempo me contactó una empresa que elabora barras de cereales y a partir de ahí surgió la idea del «piloto solidario». Somos dos, un chico que correrá en cuatriciclo y yo. Esa empresa trabaja con algunas ONG que hacen obras de caridad. Me pidieron si podía llevar la publicidad de ellos a cambio de la entrega de alimento a una escuela rural de cada lugar donde terminen las etapas del rally. Les dije que sí con la única condición de que en marzo podamos entregar alimentos aquí en Bolívar.
Por suerte en este proyecto se sumaron otras empresas, como «Un Techo para mi País», una ONG que construye casas, así que posiblemente el año que viene podremos hacer algo en Bolívar. Y hay otra empresa que por cada dos kilómetros que recorra le donará un peso a esas escuelas rurales que visitemos, así que espero completar los 10.000 kilómetros así recaudan más fondos.
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