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SIN AGUA POR LA RUPTURA DE UN CAÑO
Lo atamos con alambre
El martes 15 de setiembre, en horas de la mañana y hasta pasadas las 13 horas, casi todo Bolívar estuvo sin suministro de agua por la ruptura de un caño maestro en una de las veredas de la calle Sáenz Peña.
Ante una falta total de comunicación por parte de las autoridades competentes del área correspondiente como de la propia municipalidad, los ciudadanos y vecinos no sabían bien que era lo que había pasado.
Algunas escuelas, como la EP N° 7 no dictó clases y en otros establecimientos escolares, tanto escuelas como jardines y de acuerdo a la información que les brindó el Consejo Escolar local a sus autoridades, le comentaron a los padres de los alumnos que había que esperar hasta las 13.30 horas para saber si iba a haber clases. Otra total falta de previsión y organización porque los padres tuvieron que esperar media hora para saber si sus hijos se podían quedar en las escuelas y jardines o si tenían que volver a sus casas. Por suerte el agua, poco a poco, volvió cerca de las 13. 20 horas y las clases se llevaron adelante sin ningún problema, teniendo en cuenta que el agua es un elemento sumamente necesario para la higiene personal de cada educando, como lo es también para el resto de las personas que viven en la ciudad y deben contar con un suministro de agua, tanto en calidad como en cantidad, todos los días.
Luego se supo, aunque información oficial hubo poca y muy escueta, después de que había pasado el problema y cuando la gente padeció estar sin agua, en algunos casos hasta varias horas seguidas; que el inconveniente había sido la ruptura de un caño maestro.
Pero el hecho más grave es que el inconveniente fue solucionado el día martes en horas del mediodía de forma provisoria. Se hizo un parche al caño, se ató con alambre o algo parecido. El tema era que no había un caño similar para poner en el lugar y se tuvo que pedir a otro lugar. Así fue que se hizo y el caño llegó al otro día por micro, con lo que el miércoles a la mañana se volvió a cortar el suministro de agua para volver a arreglar la pérdida que tenía ese caño maestro de la calle Sáenz Peña. Por eso fue que el día martes no se tapó el pozo donde estaba el caño porque había que volver a trabajar en el lugar.
Llama la atención que la parte de Obras Sanitarias no tenga caños de repuesto para cubrir cualquier falencia que ocurra en el transcurso del día y lo más alarmante es que en lugar de disponer de algún vehículo municipal, que a veces andan dando vueltas de gusto para hacer más rápido el trámite, el caño llegó por un micro, como a modo de flete.
Hoy, y por ahora, el problema está subsanado; pero no fue la primera vez que pasó y hace poco tiempo ocurrió un hecho similar. No habrá que pensar seriamente que la red de caños que conduce el agua a los domicilios está obsoleta. ¿Cuantos años tiene? ¿Cuántos arreglos se les ha hecho a modo de parches? Incluso el día martes a la tarde, cuando se volvió a dar el agua, se lo hizo en forma paulatina porque al parecer, si de daba de golpe, la cañería a esta altura no soportaría semejante presión.
No habrá que pensar que antes de cobrar el agua, la municipalidad tendría que garantizar que sea de calidad y cantidad, porque en algunos barrios no llega con la suficiente fuerza.
No habrá que pensar que antes de un balneario con aguas danzantes hay que solucionar este problema, que por ahora se manifiesta en forma de escisiones o de modo parcial; pero ¿qué pasa si un día deja de funcionar en su totalidad por un problema mucho mayor? La municipalidad repartirá bidones de agua para las familias?
Las respuestas a estas preguntas, como bien dice Bob Dylan “están soplando en el viento”.
M.J.A
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