Herramientas
Enviar a un amigo
Imprimir
FUTBOL - ELIMINATORIAS 2014
Argentina resucitó ante Colombia
Luego de un primer tiempo para el olvido, el equipo de Sabella dio vuelta el resultado bajo un calor agobiante en Barranquilla y se impuso por 2-1 de la mano de Messi, quien anotó el primero y armó la jugada del segundo, obra de Agüero. Se lesionó Burdisso en la etapa inicial. Pabón, con la ayuda de un desvío en Mascherano, había puesto en ventaja al local.
Resucitó. El error de Mario Yepes a los 15 minutos del segundo tiempo y el pase de Lionel Messi a la red para decretar el empate transitorio frente a Colombia fue un volver a vivir para el seleccionado argentino. Fue una inyección anímica tremenda, que le cambió la pálida y opaca cara que había evidenciado en los preocupantes primeros 45 minutos. Fue un golpe al mentón para los Cafeteros. Fue el regalo que necesitaba el elenco nacional para volver a creer. Fue el empujón para tener a un Messi picante y comprometido, otra vez. El 2-1 en la agobiante Barranquilla, tras empezar abajo en el marcador, pone con otro ánimo a la Selección en las Eliminatorias Sudamericanas.
Alejandro Sabella pasó de un equipo muy ofensivo para el choque con Bolivia a un once cauteloso, ya por demás, con escazas luces y mucha pelea. Los primeros minutos del encuentro tuvieron a un equipo albiceleste dominador, frente a un sofocante calor y un combinado cafetero que entregó el protagonismo, y con la idea de hacer correr el balón y presionar arriba luego de perderlo. Pero el fútbol se juega con arcos. Y el conjunto nacional recorrió toda la cancha, pero apenas piso los últimos 20 metros del campo local.
José Sosa, de pobre actuación en la etapa inicial, perdió mucho por la derecha -erró pases increíbles- y con Pablo Zabaleta tuvieron serios problemas para combinar en velocidad y para contener. Más firme fue lo de la banda izquierda, con un Pablo Guiñazú inquieto, sobrio y participativo y un Clemente Rodríguez metedor, aunque sin la frescura para pasar al ataque como en Boca. Pero lo más irritante estuvo en la dupla Rodrigo Braña-Javier Mascherano; demasiada marca y escasa salida clara. Por eso Argentina se repitió en pases intrascendentes.
Colombia esperó durante largo rato y cuando se dio cuenta de la incapacidad albiceleste para herir, con un Gonzalo Higuaín aislado y un Messi obligado a la individual, comenzó a adelantarse tímidamente. Nicolás Burdisso, hasta que se lesionó a los 35, y Fede Fernández se mostraron firmes; los pocos problemas se produjeron por el extremo derecho a partir de James Rodríguez y Pablo Armero. A los 26, Gustavo Ramos encaró y el central de Roma evitó con su cuerpo un disparo pleno. Y a los 36, Jackson Martínez cabeceó en soledad afuera.
Se aguardaba el entretiempo con un cero grabado a fuego, pero Mascherano cometió dos errores simultáneos: primero, una innecesaria falta en el borde del área y luego, un despeje que no fue para descolocar a Sergio Romero y entregarle el 1-0 a Colombia, que apenas había colaborado con el débil tiro libre de Dorlan Pabón. Otra vez los brazo caídos. Otra vez en desventaja, sin esperanzas de algo mejor, con un equipo pobre, sin ideas, entregado. Pero Argentina reaccionó en la segunda parte y volvió a creer.
El centro de Sosa a los 15 del complemento tenía destino de lateral por su escasa fuerza y por el espacio de Yepes para despejar, pero el defensor pifió y Messi no perdonó de zurda, con el arco vacío, luego de que el arquero David Ospina se tirara para tomar el balón. Allí se despertó la Pulga y con él, todo el equipo nacional. Claro que ya estaba en la cancha Sergio Agüero, en lugar de Guiñazú. Sabella se animó a poner a los tres arriba y le salió bien. Dejó de lado el temor y se jugó un pleno. Le salió. Lejos estuvo el equipo de brillar, pero mostró otras ganas.
También lo pudo perder en un descuido, el único de la segunda parte. A los 33, Zúñiga luchó por la derecha, pasó a Clemente y definió a las manos de Romero en el área chica. Pero lo ganó: a los 38, Messi encaró hacia el medio y la abrió a la izquierda para Higuaín; su remate le quebró las manos a Ospina y Agüero la empujó para darle aire al equipo en un momento complicado. Una derrota o un empate hubieran sido un golpe más para estos jugadores, que ahora tienen otro futuro. Con las victorias se trabaja más tranquilo.
Cargando... Por favor espere
No se encontraron comentarios