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A la medianoche aún no habían logrado identificar a la víctima, oriunda de Mar del Plata
Choque fatal: un viajante falleció en un accidente entre un camión y un auto en la 226
Un hombre murió cuando su auto impactó de frente contra un Mercedes 1620 con acoplado. El conductor del camión resultó ileso. El choque ocurrió en la ruta 226 kilómetro 327. Los bomberos lograron rescatar el cuerpo alrededor de las 23.20 de anoche. El escenario era desolador. Los curiosos recorrían el lugar mientras bomberos, policías y funcionarios del Ministerio Público estaban abocados a la investigación.
El Popular
El Chevrolet es inidentificable bajo la trompa del camión Mercedes.
Sobre la medianoche, los bomberos recién emprendían la vuelta a Olavarría después de actuar entre los restos de un automóvil que había quedado fundido a la trompa de un camión Mercedes Benz 1620, con acoplado, con el que había impactado en el kilómetro 327 de la ruta 226. El escenario era desolador. Y daba una idea cabal de la gravedad del choque que había dejado un muerto de quien cerca de la medianoche ni la fiscal, ni los policías ni los bomberos acertaban a identificarlo. Sólo se atinó a saber que era un viajante de telas, guantes y bijouterie y que sería originario de Mar del Plata. Que había pasado la noche en un hotel de Olavarría y durante el día había viajado a Bolívar para vender su mercadería. Al momento del accidente, estaba retornando al hotel para después -se presume- regresar a la ciudad balnearia.
La vida suele dar extrañas segundas oportunidades. De algún modo, era eso lo que seguramente sentía Gastón Pereira, conductor del camión, que llevaba una carga de cemento desde Olavarría hasta La Pampa, de la empresa olavarriense Don Pepe. El hombre -de entre 30 y 40 años- resultó ileso entre medio de la tragedia.
El llamado al cuartel de Bomberos Voluntarios ingresó alrededor de las 20.45. Cuatro móviles al mando del comandante Raúl Ferreira llegaron al lugar, en el medio de la nada, y de inmediato debieron comenzar a extinguir un fuego que por momentos parecía imparable.
Un Chevrolet, del que no había certezas sobre si se trataba de un Corsa, patente HLR659, modelo 2009 viajaba desde Bolívar en dirección a Olavarría y se presumía que podría haber mordido la banquina. Esa podría ser la razón por la que se habría cruzado de mano y que lo hizo chocar de frente con el camión. Fue de tal violencia el impacto, que quedó prácticamente fundido a la cabina del camión que lo terminó arrastrando por alrededor de 150 metros. Hundidos ambos, además, a unos 40 metros de la ruta entre el barro y el pasto.
A medida que el camión avanzaba, el fuego iba naciendo ya desde la base del camión y las llamas fueron ganando el automóvil hasta destruirlo por completo. A lo largo de los más de 150 metros de recorrido, había partes de ambos vehículos esparcidos violentamente a uno y otro lado de la cinta asfáltica. Vidrios, trozos de metal, la parte delantera del Chevrolet que ostentaban la placa habitual que identifica la marca y la patente, intacta que parecía una testigo indemne de todo el horror.
Decenas de bomberos trabajaban arduamente. Iban y venían con herramientas y mangueras. Cortaban con sierras y se iban intercambiando roles. Caminar alrededor de los vehículos implicaba hundirse en el barro. Como ocurrió con el mismo camión, cargado de toneladas de cemento que dejó sus ruedas enterradas en el lugar.
Fabián Petehs, jefe de Defensa Civil de Olavarría, recorría el lugar junto al jefe de Bomberos, Raúl Ferreira. Paulatinamente iban quitando partes del Chevrolet que arrojaban a un lado y amontonaban en una pila para hacerse más espacio en la tarea de rescate. Los restos de un cuerpo asomaban desnudamente y mostraban la violencia de la muerte que no pide permiso.
"En principio, la carátula es homicidio culposo", dijo la fiscal Viviana Beytía a EL POPULAR Medios.
-¿Por qué dice en principio?
-Porque no sabemos si iba una o más personas. En ese caso, podría ser doble homicidio culposo.
Debió pasar un rato todavía para que pasadas las 23 descartaran la presencia de otro cuerpo en el lugar.
La ruta parecía a esa altura una romería. Camiones y automóviles detenidos a los lados. Todos, con las balizas encendidas. Hombres, mujeres y niños en brazos curioseando las alternativas de los trabajos de rescate. Y no faltaron quienes decidieran llevarse consigo los souvenires de la muerte. Guantes multicolores o restos de la mercadería que el viajante llevaba a bordo de su auto. Algunos, sin embargo, quedaban esparcidos por el lugar dando una señal de crueldad.
El Popular
Gastón Pereyra fue llevado en un patrullero rumbo a la comisaría Primera. Su esposa se despedía y le preguntaba qué cosas necesitaría mientras velozmente la policía subía el vidrio del móvil. "No, no puede hacer declaraciones", decía escuetamente el policía al volante.
A las 23.45, el jefe de Bomberos relató a EL POPULAR Medios que "pudimos rescatar el cuerpo y una vez logrado, se lo cargó en la morguera. Recién ahora estamos volviendo a la sede central". En total participaron unos 25 bomberos voluntarios. "El representante legal de la empresa Don Pepe intervino para decir que había que sacar del lugar al conductor del camión. Y mientras tanto, nosotros teníamos todo vallado para poder trabajar con mayor comodidad desplazando el motor, el frente del capot que había quedado bajo el camión".
A la hora del accidente la ruta estaba despejada. La niebla de la mañana ya era cosa del pasado. Y las estrellas habían ganado el cielo en una noche que preveía otros destinos diferentes del que se vivió.
Fuente: EL POPULAR Medios
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