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PARA TENER EN CUENTA
Recomendaciones sobre la INFLUENZA A
Es obligación de los medios de comunicación siempre y más ante esta situación, brindar amplia información sobre las infecciones respiratorias, que por estos días aquejan a la población, como forma de "Promover la información, educación y comunicación social".
Al respecto, se asegura que "mejorar el conocimiento de la población sobre las infecciones respiratorias agudas y promover la adopción de comportamientos que contribuyan a su prevención, puede disminuir la morbilidad y la mortalidad por esta causa. Para garantizar que la población mejore sus conocimientos, actitudes y prácticas con relación a la prevención de las infecciones respiratorias aguda se recomienda "difundir a toda la población las medidas preventivas para evitar la transmisión de las infecciones respiratorias". Pasando a detallar lo siguiente:
ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
•¿Qué es la Influenza o gripe?
La Influenza o gripe es una infección respiratoria aguda viral, que se transmite fácilmente de persona a persona, y que puede afectarnos en todas las edades.
El virus que causa la gripe es el de la Influenza. Puede causar casos esporádicos o epidemias (muchos casos en poco tiempo y en un lugar) y hasta pandemias (gran cantidad de casos en varios países).
El tratamiento de la gripe, de no mediar una complicación (que debe ser diagnosticada por un médico), no requiere la administración de antibióticos.
Generalmente la gripe evoluciona de forma favorable pero puede presentar formas graves que requieren internación, especialmente en niños, adultos mayores de 65 años y enfermos crónicos o con factores de riesgo de cualquier edad.
Una de las complicaciones más graves de la gripe es la neumonía.
•¿Qué es la neumonía?
La neumonía es una infección respiratoria aguda bacteriana o viral que afecta a los pulmones, y que se presenta con tos con o sin expectoración, fiebre, dificultad respiratoria que puede ser severa y a veces requieren internación.
El tratamiento de la neumonía, de ser confirmada clínica o radiológicamente por el médico, requiere la administración de antibióticos.
La evolución de la neumonía suele ser favorable cuando la consulta es oportuna y se aplican tratamientos adecuados, con curación total en la mayoría de los casos.
La neumonía es más grave en lactantes, niños menores de cinco años, ancianos y pacientes de riesgo (desnutridos, inmunocomprometidos, etc.). En ancianos el cuadro puede ser menos característico, de comienzo lento pudiendo agravarse.
•¿Qué es la bronquiolitis?
La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda viral, que ocasiona inflamación de la vía aérea inferior.
Afecta a niños pequeños, generalmente menores de dos años. Puede ser de mayor gravedad en los menores de tres meses, en desnutridos, niños que nacieron con bajo peso o que fueron prematuros o que padecen cardiopatías congénitas.
El cuadro comienza con congestión de la nariz, tos, a veces fiebre presentando luego dificultad respiratoria que puede manifestarse por respiración rápida (taquipnea), tiraje (se marcan las costillas al inspirar) y broncoespasmo con silbidos de pecho (sibilancias). Pueden observarse momentos sin respiración (apneas) en lactantes menores de un mes.
La bronquiolitis varía en su severidad, desde cuadros leves con tos y sibilancias aisladas hasta dificultad respiratoria progresiva que puede requerir oxígeno e internación.
Habitualmente la bronquiolitis no requiere antibióticos y su evolución suele ser favorable.
•¿Cómo se contagian las infecciones respiratorias agudas?
La gripe se contagia, por las gotas de saliva que el enfermo expele al hablar, toser o estornudar. Además si esas gotas de saliva llegan a los objetos (picaportes, elementos de cocina, teclados, etc) y alguien entra en contacto con esos objetos también puede contraer la enfermedad. También contagian las secreciones (moco, saliva, pañuelos, etc.) o a través de las manos contaminadas.
La Influenza o gripe y la bronquiolitis son las enfermedades respiratorias agudas más contagiosas.
•¿Qué debo hacer frente a una infección respiratoria aguda?
Estar atento a posibles signos de enfermedad que indican la necesidad de consultar rápidamente con un médico (signos de alarma):
En los niños y niñas:
o Dificultad para alimentarse, tomar líquidos o dormir.
o Dificultad para respirar (respiran más rápido que lo habitual, hacen ruido al respirar, o hacen un esfuerzo para respirar que les hunde la piel por debajo de las costillas).
o Decaimiento o somnolencia.
En los adultos:
o Tos, fiebre y dificultad respiratoria (respiración más rápida que lo habitual, ruidos al respirar). Dolores musculares.
o Decaimiento muy marcado, especialmente en los adultos mayores.
Consultar rápidamente a un médico si aparece algún signo de alarma.
No automedicarse ni automedicar a un niño o niña con una enfermedad respiratoria. No utilizar jarabes para la tos.
Tomar abundantes líquidos, continuar la alimentación y no suspender la lactancia materna.
•¿Qué puedo hacer para prevenir las infecciones respiratorias?
El lavado de manos frecuente, especialmente después de cubrirse la boca al toser y estornudar, es fundamental para reducir el riesgo de transmitir las infecciones respiratorias. Los especialistas recomiendan lavarse las manos con frecuencia, evitar compartir utensilios que se llevan a la boca como el mate, las tazas o los vasos. Además, es necesario que las personas se tapen la boca al toser o estornudar con un pañuelo desechable o con el antebrazo en lugar de hacerlo con la mano para evitar la propagación de virus. Hay que tratar de no tocarse los ojos, la nariz ni la boca. Esta es la manera como se propagan los gérmenes.
Mantener los ambientes libres de humo (por ejemplo, de braseros o cocinas a leña), y especialmente del humo del cigarrillo, no fumando ni permitiendo que nadie fume en el interior del domicilio.
Evitar que se fume en los lugares de trabajo y en los espacios de uso público cerrado. El humo del cigarrillo es muy perjudicial para todos (los que fuman y los que no fuman) pero especialmente para los niños y niñas.
La Enfermedad Tipo Influenza (ETI) es muy contagiosa. En la medida de lo posible, evitar que los niños y los adultos de 65 años y más, entren en contacto con personas que padecen esta enfermedad. Sería conveniente que todos aquellos afectados por síntomas de gripe estacional opten por el aislamiento voluntario en sus domicilios en lugar de concurrir al trabajo o a la escuela, decisión que beneficia la recuperación del enfermo y previene la propagación de este virus altamente contagioso. Por otra parte, la misma medida para todos los pasajeros que, provenientes de México, Estados Unidos y Canadá, no presentan síntomas compatibles con un estado gripal. A este grupo, se le aconseja no salir de sus domicilios ni recibir visitas. Y, en el caso de presentar síntomas, consultar al médico.
Ventilar los ambientes y mantener la higiene del hogar para evitar el contagio de estas y otras enfermedades infecciosas.
La vacuna antigripal puede contribuir a evitar muchos casos de gripe (la vacuna tiene, en promedio, un 70% de eficacia). Esta vacuna debe aplicarse cada año, en el otoño, antes del brote de influenza, a personas de grupos de riesgo. Consulte en un centro de salud para saber si usted o alguien en su familia necesitan ser vacunado.
Medidas para disminuir la transmisión de la influenza en la casa:
Cuando cuide de un familiar que esté enfermo de influenza en el hogar, las principales medidas de protección para usted y las demás personas que no estén enfermas son:
•Mantener a la persona enferma alejada de los otros lo más posible (ver “dónde debe permanecer una persona enferma en la casa”).
•Recordar a la persona enferma que se cubra la boca cuando tose y que se lave a menudo las manos con agua y jabón o con una loción para manos a base de alcohol, especialmente después de toser o estornudar.
•Hacer que todos los miembros del hogar se laven a menudo las manos con agua y jabón o frotándose con una loción para manos a base de alcohol.
•Preguntar a su médico si las personas que viven con una persona enferma, particularmente las que tengan afecciones crónicas, deben tomar medicamentos antivirales como oseltamivir o zanamivir para prevenir contraer la influenza.
Dónde debe permanecer una persona enferma en la casa:
•Mantenga a la persona enferma en una habitación separada de las áreas comunes de la casa. (Por ejemplo, una habitación aparte que tenga su propio baño, si es posible). Mantenga cerrada la habitación del enfermo.
•A menos que tenga que ir al médico, una persona con Influenza no debe salir de la casa cuando tenga fiebre o durante la etapa en que suele ser más contagiosa (en los adultos 7 días después de que aparecen los síntomas y los niños pueden contagiar el virus por más de 7 días).
•Si las personas con Influenza necesitan salir de la casa (por ejemplo, para ir al médico) deben cubrirse la boca y la nariz cuando tosan o estornuden y usar mascarillas quirúrgicas si es posible. •Haga que la persona use una mascarilla quirúrgica si tiene que estar en áreas comunes de la casa o cerca de otras personas.
•De ser posible, la persona enferma debe usar un baño aparte. Este baño se debe limpiar todos los días con un desinfectante casero.
Protección de otras personas en el hogar:
•Una persona enferma no debe recibir visitas, a menos que sean las personas que cuidan de ella. Una llamada telefónica no conlleva riesgos, a diferencia de una visita.
•Procure que un solo adulto de la casa sea el que cuide de la persona enferma.
•Evite que una mujer embarazada sea la que cuide del enfermo. (Las mujeres embarazadas enfrentan un riesgo más elevado de complicaciones por la influenza y debido a su estado pueden tener un sistema inmunitario debilitado).
•Todas las personas de la casa deben lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón o con una loción para manos a base de alcohol, y también después de cada contacto con una persona enferma o con su habitación o su baño.
•Use toallas de papel para secarse las manos o asigne una toalla de tela para cada miembro de la familia. Por ejemplo, cada persona puede tener una toalla de un color distinto.
•De ser posible, tenga una buena ventilación en las áreas comunes de la casa (p. ej., mantener abiertas las ventanas de los baños y la cocina, etc.).
•Se pueden usar medicamentos antivirales para prevenir la Influenza, pero consulte con el médico a fin de determinar si algunos miembros del hogar deben tomar estos medicamentos.
Si usted cuida de una persona enferma:
•Evite colocarse directamente enfrente de la persona enferma (cara a cara).
•Cuando cargue a un niño pequeño enfermo, haga que la barbilla del niño quede mirando hacia el hombro de usted para evitar que le tosa directamente en la cara.
•Lávese las manos con agua y jabón o con una loción para manos a base de alcohol después de tocar a una persona enferma o de manipular sus pañuelos usados o su ropa.
•Las personas que cuidan de una persona con Influenza pueden contagiarse y a su vez propagar la enfermedad a los demás antes de que les aparezcan los síntomas. Por eso es importante que una persona que cuida de un enfermo utilice una mascarilla o tapabocas cuando salga de su casa para evitar transmitir la Influenza en caso de que esté recién infectada.
•Pregúntele a su médico si la persona que cuida de un enfermo de Influenza debe tomar medicamentos antivirales para que no le contagie la enfermedad.
•Manténgase atento a los síntomas de Influenza que puedan presentar usted o los miembros de su familia y, en caso de que se produzcan, solicite atención medica.
Limpieza de la casa, lavado de ropa y manejo de la basura:
•Arroje a la basura los pañuelos y todos los artículos desechables que haya utilizado la persona enferma. Lávese las manos después de tocar los pañuelos desechables usados o productos de desecho similares.
•Mantenga limpias las superficies (especialmente mesas de noche, superficies de los baños y juguetes de los niños) pasándoles un trapo con un desinfectante casero de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta del producto.
•La ropa de cama, los utensilios y los platos para comer que ha utilizado una persona enferma no necesitan lavarse por separado, pero es importante que nadie más use estos artículos si no se lavan primero.
•Lave la ropa de cama y otras prendas (toallas) con detergente para lavar ropa y déjela secar o colóquela en el secarropas. Cuando lleve la ropa a lavar, evite ponerla encima de su cuerpo para no contaminarse. Después de tocar la ropa sucia para lavar, lávese las manos con agua y jabón o con un desinfectante para manos con alcohol.
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